Es país para viejos

La otra crisis: Una derogación sin partido

            El Instituto Nacional de Estadística lo acaba de corroborar: España sigue con un crecimiento vegetativo negativo; el número de fallecidos supera al número de nacidos. Todos los partidos políticos, conservadores y progresistas, se lamentan de esta triste realidad y vuelven a ofrecernos soluciones zafias, sin sentido y de ineficacia ya más que comprobada: que si incentivar la natalidad con más semanas de baja maternal y paternal, que si retrasar la edad de jubilación, que si fomentar la inmigración de gente joven que tenga los hijos que nosotros no tenemos…

            Ningún líder político nacional se ha atrevido a decir la verdad de esta eutanasia nacional: Desde al año 1985, echamos de menos a casi dos millones de españoles. Aquel año se aprobó en España la ley más cruel que un Parlamento pueda aprobar y que muestra el talante de la sociedad que lo sustenta: la ley del aborto. Esa ley que nos ha impedido conocer, amar, cuidar y proteger a dos millones de españoles que han perdido la vida; paradojas de la muerte; en un centro hospitalario.

            Ante semejante noticia del INE, ningún tertuliano radiofónico o televisivo; da igual de qué cadena; se ha atrevido a proclamar que una de las soluciones a este descalabro poblacional pasa por la derogación de esa terrible ley del aborto.

            ¿Por qué será que en España abundan los cobardes? ¿Por qué será que hasta el nuevo partido llamado VOX, una vez toque el poder, dejará de defender la vida del no nacido por importarles más el rédito electoral? Ojalá no esté en lo cierto y la palabra “derogación” vuelva a verse en un programa electoral, una elección tras otra, hasta que la verdad sobre el ser humano vuelva a imperar en nuestro país.