Deseos y derechos

La otra crisis: Yo no soy de mí

                  Las palabras de la fiscalía del Tribunal Supremo no dejaron lugar a dudas. El fiscal Fidel Cadena espetó a los políticos catalanes encausados que “Segovia no es de los segovianos, ni Zaragoza de los zaragozanos”, y así contravino la supuesta existencia del derecho de autodeterminación de cualquier comunidad autónoma española.

                  Por esa misma razón, a los políticos que pretenden legalizar la eutanasia se les puede decir que la vida de uno también afecta a la vida de los demás y que, por eso mismo, uno no puede decidir por sí mismo sin tener en cuenta la opinión de sus amigos, hermanos, vecinos, hijos, nietos, compañeros, socios… Además, la vida nos fue dada, nos llegó como un regalo, y por eso, aún con mayor motivo, yo no soy solo de mí.

Ciudadanos y mujeres de alquiler

La otra crisis: Vientres en desahucio

            Inés Arrimadas, dirigente destacada de Ciudadanos, defiende a capa y espada, al igual que hace su partido en el Parlamento con propuestas de ley, la llamada “maternidad subrogada”. Está convencida de la bondad natural del ser humano y de que el altruismo anida en el corazón de muchas mujeres. Quizá, por eso, los de Ciudadanos crean que siempre podrán encontrar a una joven que esté dispuesta a ceder su vientre; su vida familiar, laboral y social; durante nueve meses para que otra persona; de esas que se creen en el derecho de tener descendencia; pueda disfrutar del hijo que va a llevar en sus entrañas.

Para Arrimadas sí que es una barbaridad que una mujer “se venda” y alquile su vientre por unos cuantos miles de euros. ¡Eso sí que no! La propuesta de ley de Ciudadanos descarta esa terrible posibilidad, aunque la mujer que se presta al “vientre solidario” pierda su trabajo al quedarse embarazada.

Y uno se pregunta cómo es posible que la señora Arrimadas no caiga en la cuenta de que en nuestro país ya hay decenas de miles de mujeres embarazadas que, con toda probabilidad, estarían dispuestas a dar a sus hijos en adopción si alguien les informara de esa posibilidad. Pues, a día de hoy, la única salida que encuentran en los centros de planificación para despejar sus miedos, presiones e incertidumbres es el aborto.

Y es que la solución para revitalizar esta sociedad estéril no está en aprobar una nueva ley que permita nuevos embarazos a la carta, sino la derogación de una ley del aborto que malogra a niños ya concebidos. ¡Qué despropósito más contradictorio! ¿No lo cree así, señora Arrimadas?

¿Hablemos de sexo?

La otra crisis: Enajenación sexual

            La estimulación temprana, necesaria para el desarrollo cognitivo, físico y social, no se salta las etapas madurativas y los periodos sensitivos de los niños. Por eso, ningún estudioso de esta ciencia pretenderá que un bebé, como ya nació con piernas, empiece a practicar algún deporte de pelota. O que, como ya tiene pulmones, se inicie en el manejo de un instrumento de viento. Que un niño tenga brazos y manos, piernas y pies, o nariz y boca, no quiere decir que no necesite un periodo de maduración, de crecimiento y aprendizaje, antes de empezar a utilizar con destreza cada una de esas extremidades u órganos fonadores.

            Por eso, los ideólogos de género que afirman que hay que empezar la estimulación sexual desde la más tierna infancia; con la excusa de que todos los bebés nacen con órganos sexuales; muestran a las claras una ignorancia y un afán de manipulación ideológica que nos debería hacer reaccionar. Porque esa ideología de género, que pretende iniciar a nuestros hijos en el “disfrute de su sexualidad”, ya se está impartiendo en nuestros colegios desde la etapa de Infantil, camuflada en talleres diversos, con títulos engañosos y en horario escolar, para que las familias no sospechen nada en absoluto.

            Dicen que la ignorancia es muy atrevida, pero aún lo es más el querer imponer la falsedad a sabiendas, con la intención de deformar, de desgraciar, el sano desarrollo de nuestros hijos. Nos estamos jugando su inocencia, su felicidad presente y futura. ¿Nos vamos a quedar de brazos cruzados? Quizá ya va siendo hora de preguntar en el colegio por el ponente y el contenido de ese taller que se va a impartir en el curso de nuestro hijo. ¿No creen?

Impúdica adicción

La otra crisis: Cegados por el móvil

            El vagón del metro iba repleto de gente joven, la mayoría cómodamente sentados, y ninguno fue capaz de cederle el sitio a una señora mayor; con muleta incluida; que acababa de entrar. Ahí se quedó, de pie, apoyada contra la puerta y haciendo verdaderos esfuerzos para no perder el equilibrio.

            Y uno podría pensar qué maleducados fueron todos esos jóvenes, incapaces de levantarse de su asiento para que se sentara la anciana. Pero no, no se trató de mala o buena educación. Simplemente no advirtieron la presencia de la señora, porque ninguno de ellos alzó la mirada ni un solo segundo, hipnotizados como estaban por las pantallas de sus móviles.

¿Incentivar lo prohibido?

La otra crisis: Una adicción sexual promovida y penada

            Rosa Sanchis Caudet, con la ayuda de un nutrido grupo de docentes, ha elaborado la guía de Educación sexual “Els nostres cossos, els nostres drets” que, por imposición de nuestra Conselleria d’Educació, se imparte a nuestros escolares de Secundaria y Bachillerato.

            Con todo tipo de detalles, material audiovisual incluido, nuestros jóvenes reciben charlas sobre diversos temas, entre los que está el titulado “Que no se nos olvide el placer. Erotismo individual y relacional”. ¿Y el contenido? Pues fantasías sexuales, la masturbación en pareja, la seducción, la sexualidad infantil…

            Esta guía habla constantemente de derechos y nunca de deberes. Y así, como si la erotización no fuera adictiva, estos adolescentes crecerán creyendo que todos sus deseos sexuales han de ser satisfechos. Y por eso las jóvenes, también los jóvenes, recibirán, en determinados ambientes de forma insistente, propuestas para mantener relaciones sexuales esporádicas y sin compromiso alguno.

            Y después, de forma hipócrita, esos mismos que promocionaron esta guía de derechos sexuales, abriendo la caja de Pandora, exigirán al Gobierno que todos los delitos sexuales sean castigados con prisión. Y todo porque han querido olvidar que la castidad es una virtud que regala a nuestros jóvenes una profunda alegría vivida en libertad. Una virtud que les dotará del valor necesario para contestar que no y también de la dignidad para no proponer lo que no les es lícito obtener.

Amigos de lo ajeno

La otra crisis: Tropezó de nuevo con la misma pluma

            Más de uno afirmará que es muy poca cosa, que no valdría más de trescientos euros… Pues para mí tenía muchísimo valor, pues fue el regalo de boda de uno de mis primos. Y todo porque también le hizo gracia a una persona que aprovechó un despiste mío para arrebatármela.

            Pasó el tiempo y mi primo, con la ayuda de mi tío, me dio un dinero para que me comprara otra pluma que me hiciera olvidar el hurto de la anterior. Y así me hice con una de origen francés valorada en cerca de doscientos euros. Pues resulta que hoy también he dejado de ser el dueño de esa segunda pluma. No sé qué tendrán las estilográficas que tan atractivas resultan para los amigos de lo ajeno.

            Dicen que a la tercera va la vencida y por eso, por si acaso, desde hoy voy a llevar en mi bolsillo una pluma sin valor metálico ni sentimental alguno. Aunque lo más triste de todo es que esas dos personas que se atrevieron a hurtar algo tan pequeño e insignificante, si no cambian, serán capaces de robar cosas mucho más valiosas si se les presenta una oportunidad favorable.

Stop a toda violencia

La otra crisis: Indignación de género

            Sufría un hematoma en la cabeza, tenía un brazo fracturado y cinco costillas rotas, pero su agresor, tras ser detenido, quedó en libertad provisional con cargos. Quizá esta decisión de la juez tenga una clara explicación para los defensores de la ideología de género, pues la víctima no era una mujer… sino un bebé “varón” de dos meses de edad.

            El pequeño, por desgracia, no ha podido superar las graves lesiones que su padre, autor confeso, le ocasionó con palizas reiteradas. Ahora ya no hay ley de género que le ampare y todos y todas esperamos que se haga justicia y pague por el terrible crimen que ha cometido.

Libertad de expresión plural

La otra crisis: Mordaza de género

                  Los progresistas de nuevo cuño son muy tolerantes con las opiniones de los demás, siempre y cuando coincidan con las suyas, claro está. Por eso alzarán la voz escandalizados, se rasgarán las vestiduras y censurarán sin piedad a todo aquel que se atreva a poner en duda la veracidad absoluta de su ideología de género.

                  Por eso podemos afirmar sin ningún tipo de duda que en España existe la censura, la tergiversación premeditada y la intolerancia. Porque por culpa de esa ideología de género; venerada por el Partido Popular y Ciudadanos; nadie puede decir que también hay hombres que son víctimas de la violencia doméstica, que existe la violencia física y la psicológica, que todos los españoles deberíamos ser iguales ante la ley, que los niños sufren violencia psicológica cuando sus padres deciden poner punto y final a su matrimonio o que muchos ancianos también la sufren cuando son llevados, contra su voluntad, a una residencia para mayores.

                  Los progresistas de nuevo cuño olvidan que todos y todas estamos hechos de la misma pasta, que todos y todas somos capaces de hacer el bien y el mal, y que las personas que han caído en la cuenta de esta evidencia son mucho más tolerantes para con el prójimo. Porque hay hombres que se esfuerzan por hacer el bien y otros a los que no les importa hacer el mal, y también hay mujeres que actúan de igual forma. Negar esto es negar la realidad, es querer ocultar la verdad. Esa misma verdad que las leyes de ideología de género; aprobadas por el PP, Ciudadanos, PSOE, Podemos y demás; censuran y condenan.

Ceguera adulta

La otra crisis: Esterilidad infantil

            Quizá, cuando entró en la guardería, no se adaptó bien al grupo de su nueva clase. O tal vez fue que tenía celos de su hermanito que acababa de nacer. La cuestión es que sus padres y maestras trataron de averiguar el motivo de su falta de socialización, de su desinterés en clase, de la apatía para con su hermanito… y no dieron con el problema.

            Y ese interés por saber qué podía causar ese desasosiego en la niña cesó de repente el día en que ella dijo que quería ser él. ¡Ahí estaba el problema! ¡Mira que no darse cuenta antes, con lo que ha sufrido la pobre!

            Y así fue cómo, a sus seis años, empezó el angosto camino de la reasignación de sexo y de… su próxima esterilidad. Cambio de nombre, de vestimenta y de juguetes, tratamiento hormonal, planificación de futuras intervenciones quirúrgicas… Y también cambio de colegio y de compañeros, para que nadie supiera que en su anterior corta vida había sido una niña.

            Parece mentira que unas personas adultas, con supuesto sentido común, se dejen llevar por las ocurrencias, siempre variables, de una niña de seis años y dejen a un lado la realidad que la naturaleza ha determinado desde le mismo momento de su concepción.

            La niña ya es tratada como niño y… ¿todo solucionado? Pues va a ser que no. Sigue con su comportamiento antisocial, con el mismo deseo de llamar la atención cuando hay un adulto presente, con esa agresividad latente en su caligrafía y en sus creaciones artísticas. Pero no, seguro que las personas iluminadas que la tratan lo tendrán más que claro: el problema no lo tiene ella; porque ya quedó resuelto con la reasignación; está en sus pequeños compañeros de clase, en sus maestras, que no la aceptan como niño… Eso será, sí.

Es país para viejos

La otra crisis: Una derogación sin partido

            El Instituto Nacional de Estadística lo acaba de corroborar: España sigue con un crecimiento vegetativo negativo; el número de fallecidos supera al número de nacidos. Todos los partidos políticos, conservadores y progresistas, se lamentan de esta triste realidad y vuelven a ofrecernos soluciones zafias, sin sentido y de ineficacia ya más que comprobada: que si incentivar la natalidad con más semanas de baja maternal y paternal, que si retrasar la edad de jubilación, que si fomentar la inmigración de gente joven que tenga los hijos que nosotros no tenemos…

            Ningún líder político nacional se ha atrevido a decir la verdad de esta eutanasia nacional: Desde al año 1985, echamos de menos a casi dos millones de españoles. Aquel año se aprobó en España la ley más cruel que un Parlamento pueda aprobar y que muestra el talante de la sociedad que lo sustenta: la ley del aborto. Esa ley que nos ha impedido conocer, amar, cuidar y proteger a dos millones de españoles que han perdido la vida; paradojas de la muerte; en un centro hospitalario.

            Ante semejante noticia del INE, ningún tertuliano radiofónico o televisivo; da igual de qué cadena; se ha atrevido a proclamar que una de las soluciones a este descalabro poblacional pasa por la derogación de esa terrible ley del aborto.

            ¿Por qué será que en España abundan los cobardes? ¿Por qué será que hasta el nuevo partido llamado VOX, una vez toque el poder, dejará de defender la vida del no nacido por importarles más el rédito electoral? Ojalá no esté en lo cierto y la palabra “derogación” vuelva a verse en un programa electoral, una elección tras otra, hasta que la verdad sobre el ser humano vuelva a imperar en nuestro país.