La otra crisis: Guetos escolares

            En la nueva ley de Educación no aparece de forma explícita, pero una de las razones primeras que ha llevado a la ministra Celaá a determinar el traspaso del alumnado de los centros de educación especial a los centros ordinarios es que se quiere acabar con una supuesta segregación, con unos guetos que clasifican a los alumnos según su capacidad física o intelectual.

            Los niños, desde muy temprana edad, son apartados de sus familias y llevados a unos centros donde se les encasilla por edades y hasta por apellidos, se les numera y se les etiqueta la ropa, los libros y los utensilios de aseo, se les obliga a formar en filas, guardar las distancias, a permanecer sentados o a levantarse cuando los adultos así lo determinen, se les evalúa su rendimiento físico e intelectual, se programan y planifican al minuto todas las actividades que han de realizar o se les alimenta según un menú que ha elaborado una empresa externa

            Así es, los centros de educación especial son auténticos guetos, y los centros ordinarios… ¡también!

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