La otra crisis: Pau y Pedro agradecidos

             

   Pau se ha despedido de los suyos dedicándoles una canción donde les ha agradecido su cariño, su alegría, su amistad y una caridad que, según Pau, es mucho más de lo que pedía y tenía merecido. Por eso de su corazón brotaba la energía que le ha ayudado a seguir luchando por la vida. Y a todos nosotros, como un testamento vital, nos ha regalado una canción maravillosa que ya supera con creces los diez millones de visualizaciones. Porque la humildad, el reconocimiento de la propia poquedad, es un imán que atrae y anima a los demás a dar lo mejor de sí mismos.

                Pedro, en una de sus continuas alocuciones televisivas, finalizó su discurso agradeciendo a todos aquellos que han aportado su granito de arena durante esta terrible alerta sanitaria. Y, ante la sorpresa de los espectadores, acabó agradeciendo el esfuerzo a “mi persona”. Sin cortarse un pelo, se daba las gracias a sí mismo por su trabajo a lo largo de estos meses. Y claro, como no podía ser de otro modo, la audiencia de sus discursos de fin de semana ha caído, y seguirá cayendo, en picado. Porque la soberbia, el creerse merecedor de los elogios y del trato privilegiado, crea un rechazo instantáneo en la gente sencilla.

                Y es que, al fin y al cabo, cada uno tiene lo que se merece y recogerá lo que haya sembrado. Ahora nos toca a nosotros decidir en libertad qué postura queremos adoptar y obrar en consecuencia. ¿No creen?

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